La gran cantidad de extensiones disponibles en Joomla es una gran noticia para todos los que usamos este sistema para construir sitios web. Aparte de las consideraciones de seguridad habituales que ya mencionamos, aunque un poco de pasada, al final de este artículo la variedad de alternativas existentes es lo que lo hace grande y realmente útil.
Sin embargo, por el propio diseño del sistema, no todos los tipos de extensiones son iguales. Sabemos que existen de tres clases: componentes, módulos y plugins, aportando cada uno de ellos una funcionalidad diferente al entorno. Tan fácil es su utilización que es fácil pecar por exceso. Y esto en el caso de los componentes y módulos no es problema o al menos, no un problema demasiado grande pero, en el caso de los plugins, puede derivar en una 'pluginitis', una grave inflamación de nuestro sistema que puede hacerle enfermar.